El cheesecake congelado es un excelente postre para compartir. Prepararlo te tomará 15 minutos, aunque deberás esperar un par de horas a que el congelador haga su magia. Vas a disfrutar el proceso y el resultado. Aquí el paso a paso.
Ingredientes 250 g de galletas de vainilla o galletas dulces 130 g de mantequilla 135 g de queso crema 100 g de leche condensada 14 g de grenetina en polvo 40 g de azúcar glas
Manos a la obra
Funde la mantequilla.
Tritura las galletas y mezcla bien con la mantequilla hasta obtener una masa manejable.
En un molde cubre la base con la mezcla de la galleta y la mantequilla. Déjala enfriar mientras preparas el relleno.
Mezcla la gelatina en polvo con el azúcar glas. Añade 80 g de leche condensada y revuelve hasta disolver.
Calienta los 20 g de leche condensada restante con el queso crema. Cuando comience hervir, retira del fuego y agrega la mezcla con la grenetina.
Rellena el molde con la mezcla y deja enfriar.
Coloca el preparado en el congelador durante dos horas.
Saca el postre del congelador. Decora con fruta, mermelada o lo que más te guste.